Militantes
ENTREVISTA A HÉCTOR VIRGILIO JARAMILLO
Entrevista a Héctor Virgilio Jaramillo

Coacalco
Viernes, 01 de febrero de 2019

Militantes



“Que se pierdan elecciones no significa que el Partido está mal, sino que estamos compitiendo en democracia”: Entrevista con el regidor de Coacalco, Héctor Virgilio Jaramillo

Con el semblante de esperanza y franqueza, Héctor Virgilio comienza a platicar sobre las instalaciones que, durante algunos meses, fueron su casa al haber trabajado en el Comité Ejecutivo Nacional del PRI. Aprecia las frases de los muros y recuerda detalladamente el año y el evento en que los discursos conmemorados con letras de plata fueron dichas. Entre sus pasiones están la historia, el derecho, la transparencia y los detalles escondidos del sistema político mexicano, el cual no podría explicarse sin desentrañar la esencia cambiante del Partido Revolucionario Institucional.

Virgilio es uno de los pocos priistas que ocupa el cargo de regidor en una entidad que, hasta 2018, había sido priista por excelencia: el Estado de México. Desde su natal Coacalco, ha aprendido a mantener diálogos con el Gobierno, construir consensos y darles un valor prioritario a los vínculos humanos sobre los políticos. Tiene el ideal de construir la opción de cambio que necesitará México con el paso de los años y mantiene la claridad de quien sabe que solamente mediante el trabajo en las calles, entendiendo las causas y marcando la diferencia de la oferta actual, el PRI podrá volver a sentarse en la Silla del Águila. Así fue la plática con un joven de carrera que ha sido militante del Partido por 17 años.

La República: Cuentas con una larga trayectoria en diferentes espacios, con distintas responsabilidades, siempre en el PRI. ¿Qué es lo que te motivó para hacer política desde este partido y cuál es tu diagnóstico del momento que atraviesa?

HVJ: El PRI es el partido que mas historia tiene. Involucrarse en esa historia siempre fue un aliciente, pero en el momento en que se desvincula de sus causas originarias, al dejarlas tiradas alguien más las recogió. Entonces llegó otro partido, Morena, encontró todas las causas originarias del PRI y se las llevó. Nosotros, cuando quisimos regresar, ya no había nada. Yo escribí un libro de historia política de México que es sobre el Partido y documenta lo que pasó al perder esa herencia.  La herencia no es para llevarla cargando, no es para traerla en la mochila, es para usarla. Y lo que en mi opinión sí debió de haber pasado era un cambio de nombre, fiel a las etapas y a los cambios que vive el país. El PRI fue capaz de mantenerse tanto tiempo en el poder por su capacidad de adaptarse a los cambios.

LR: ¿Por qué crees que nunca se dio este cambio en el Partido, esta evolución?

HVJ: No es que no se haya dado, sino que se cometió un error. Al momento de la designación de Carlos Salinas de Gortari como candidato a la Presidencia de la República, adelantamos lo que Mario Moya Palencia había dicho muchos años atrás: que los presidentes de México eran dos de la misma generación. Al comerse una generación, se genera una ruptura que provocó la salida de Ifigenia Martínez, Porfirio Muñoz Ledo y Cuauhtémoc Cárdenas. Naturalmente, se cobijaron con lo poquito que había afuera, que era una molesta social por un lado, y las organizaciones de izquierda por el otro, porque el PRI, los priistas, nunca han sido de derecha, nunca han comulgado con el PAN, y precisamente por eso, todos los partidos que son fundados por priistas son de izquierda —estamos hablando de Morena y PRD—, son fundados por exmilitantes que buscan quitar las viejas banderas priistas, las banderas de la Revolución Mexicana. Y la Revolución Mexicana no tiene que ver con esta vetusta idea del derrocamiento de Porfirio Díaz, sino con la reivindicación de las causas obreras, campesinas, laborales y las condiciones sociales. Y esa causa, que era la causa revolucionaria, sigue siendo la causa hoy, pero se perdió.

La llegada del neoliberalismo fue buena para el país, pero no para el Partido. No fue buena porque el PRI no se pudo montar en eso; no supo adecuar las posturas revolucionarias al neoliberalismo. Entonces, el Gobierno avanzó y el PRI se quedó atrás.

Ahora bien, que se pierdan elecciones no significa que el Partido está mal, sino que estamos compitiendo en democracia. Lo que sigue para nuestra democracia, después de este exabrupto de concentración de poder, es justamente lo opuesto: no tener otra vez un régimen de partido hegemónico, eso se fue para no volver. Ni va a ser Morena, ni va a ser el PRI, ni va a ser nadie. La prospectiva hacia la próxima década indica que los partidos dejarán de tener un papel relevante; los candidatos, en cambio, tendrán un papel más importante y esto generará dos fenómenos: por un lado, unos cuatro partidos compitiendo en condiciones de igualdad; por el otro, una clase política rotativa, la cual albergará personajes que un día se presenten por el PRI, otro día por Morena y otro día como independiente.

LR: ¿Qué es lo que tiene que hacer el PRI para poder ser uno de esos cuatro partidos que compite en condiciones de igualdad por los cargos del país? Presentarse como una opción diferente. En todas las elecciones, el elector busca el cambio. Actualmente, ¿se puede agarrar al neoliberalismo como causa?

HVJ: La propaganda que todos los días se hace en los medios, es decir, aquella que le echa la culpa de todo al neoliberalismo, lo ha vuelto casi un estigma en la sociedad. Sin embargo, el libre mercado es la mejor opción. Entonces, quizá sí se podría enarbolar como una causa, pero siempre y cuando se comunique como oportunidad de progreso: "Queremos un país donde el que más trabaje, gane más; queremos un país donde tú tengas la oportunidad de trabajar y de ganar mejor, para que te vaya bien". Esa parte sí.

LR: Si renováramos la identidad, ¿se te ocurre un nuevo nombre para el Partido?

HVJ: Hay que ver cuáles palabras le gustan a la gente. Ya se hicieron encuestas y parece que gusta lo relacionado a cambio. Morena, por ejemplo, hace referencia a la Virgen. Muy mañosos. Hay que romper las formas y encontrar aquello que genere furor entre las personas.

LR: ¿Y para la próxima dirigencia del Partido?

HVJ: Tiene que ser un perfil atractivo, que no cargue con una mala imagen. Creo que los más fuertes, en este momento, son Ivonne Ortega y Alejandro Moreno (o Alito, como todo mundo lo conoce); ambos son disruptivos. La dirigencia del Partido, cuando se renueve, tiene que encumbrar un liderazgo fresco, que represente un cambio, tanto interna como externamente; tiene que desvincularse de la imagen que el último sexenio formó en el inconsciente de la gente.

LR: ¿Por qué les dirías a los jóvenes recientemente interesados en política que el PRI es un buen lugar para su desarrollo?

HVJ: El PRI es el único partido que te ofrece la oportunidad real de aprender de política. Por eso todos los grandes políticos de México son priistas o expriistas. Te obliga a conocer la realidad el país (aunque haya gente, adentro del Partido, que no la quiera ver), tiene el único esquema de formación para que puedas ser un político profesional y, sobre todo, es el más fiel a lo que fue, a lo que es y a lo que vendrá, de la historia de México, porque los que están formando las decisiones que harán el futuro, se formaron en el PRI.

Siempre tiene una oportunidad para todos. No necesitas años de militancia para ir subiendo de membresía, como en el PAN. Ahí tienes que ir subiendo de categoría para poder acreditar tu calidad cuadro o de militante; en el PRI, no. Aquí, en un consejo político, eres tan consejero como el alcalde o el empresario, como el gobernador o el secretario. Todos votan igual. El PRI es un espacio de igualdad.



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